No entiendo como fui capaz de terminar de ver está película. Quizás el morbo de ver a un actorazo como Anthony Hopkins con cara de "vale me pagan bien y no me exigen mucho, terminemos pronto con esto". O quizás mis ganas de ver si Orlando "Caradecartónpiedra" Bloom mejoraba su expresión en lo que se suponía que iba a ser una cinta épica.
Lo cierto es que en esta película nada es lo que parece, ni es épica, solo tiene la escena de la llegada de los barcos inicial como tal, ni tiene buenos actores, bueno tiene a dos el Señor Hopkins y Pitt, pero ambos están ahí por la pasta y con una mala gana que cualquiera pensaría que son seiscientos euristas trabajando doce horas en un supermercado de mala muerte.
Así que si no queréis vomitar y acabar odiando a la humanidad no perdáis vuestro tiempo en ver un minuto de metraje de esto.
jueves, 5 de marzo de 2009
Troya
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